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REPORTAJE DE LA SEMANA
Periodista: Samuel Larrauri
Tte. Cnel Hugo Rebollo

“Uruguay, por su trayectoria en el desempeño de las Misiones de Paz, y su profesionalismo ocupa un sitial de preferencia en las Naciones Unidas”

Participación en las Misiones de Paz y colaboración con la sociedad son dos aspectos que identifican al Grupo de Artillería “Éxodo del Pueblo Oriental” A/P 122 mm Nº2 con sede en Trinidad.

  Sobre estos temas dialogamos con el Jefe de la Unidad, el Teniente Coronel Hugo Rebollo quien respondió a las inquietudes formuladas por Agenda Informativa

En las últimas semanas la situación de los efectivos militares en la República Democrática del Congo se vio agravada. ¿Cuál es el mensaje para los familiares y la población?

Primero que todo un mensaje de tranquilidad para los familiares porque tenemos poca gente de Flores. Nosotros estamos dedicados más bien en Haití.

Tte. Cnel Hugo Rebollo

En este momento la Unidad tiene su potencial de personal en Haití. En el Congo también tenemos personal pero disminuye la cantidad.

Para hablar en concreto sobre la situación en el Congo, ahora en los últimos días hemos sido invadidos por las grandes cadenas internacionales sobre la situación que se está atravesando. Todos los días nos llega información. Antes quizás pasaba igual pero no nos enterábamos.

En la República Democrática del Congo nos encontramos con un ambiente de enfrentamiento, a lo largo de los años.

Este conflicto no comienza cuando Uruguay empieza a participar de las misiones. Se inicia con guerras tribales entre los Tutsi y los Mai-mai, y otros grupos tribales que caracterizan al Congo.

El Congo es un país con una población de 65:000.000 de habitantes, que se sitúa en la parte central de África, que vive en una situación conflictiva en forma histórica.

Naciones Unidas intentó solucionar este problema en más de una oportunidad, sin éxito. Es decir que esta es una nueva misión intentando tener éxito, a partir del año 2001, fecha desde la que Uruguay está presente en el Congo, y por consiguiente está haciendo en este momento su trabajo.

La situación se ha visto últimamente complicada y afectada por los intereses económicos que existen y tiene un potencial muy grande sin explotar, y quienes lo explotan hoy en día lo hacen en beneficio propio. Hablamos de países limítrofes (Angola y Ruanda) y ajenos, países con los cuales Uruguay no tiene nada que ver.

En esta problemática, Uruguay entra a integrar las fuerzas multinacionales de paz, como es una costumbre de nuestro país desde hace varios años, Camboya, Mozambique, Angola, Sinaí, y un sinnúmero de otros países.

El conflicto está limitado a la provincia de Kibú Norte, que es donde se ubican los conflictos más grandes.

Uruguay, por su trayectoria en el desempeño de las Misiones de Paz, y su profesionalismo ocupa un sitial de preferencia en las Naciones Unidas.

Por consiguiente, cuando Uruguay fue invitado a participar de la misión en el Congo, se generó aquella discusión sobre Capítulo VI y Capítulo VII, hace tres años. Ahí se discutió cómo participaría el país. Capítulo VII que habilita el uso de la fuerza, y que hasta el momento no lo ha hecho.

Por la historia, y por la experiencia que nuestro país tiene en aquel país, las Naciones Unidas tomaron las fuerzas de Uruguay como reserva, porque es el contingente más grande que tiene la ONU para operar en el lugar.

Para situarnos, la provincia de Kibú Norte cuenta con 6:000.000 de habitantes, cuya capital Goma, es donde se centran los conflictos más importantes. Donde los rebeldes quieren tomar el Gobierno.

Es allí donde existe un contingente de aproximadamente 350 efectivos uruguayos.

En este ambiente se encuentran nuestros compatriotas. Hay una zona de exclusión -que es la que Uruguay trata de mantener- que no es respetada por ambas facciones, tanto los rebeldes como el gobierno.

Dentro de ese marco, nuestras fuerzas tratan de hacer cumplir con el Tratado de Paz que se cumplió en forma unilateral. En Nairobi, en la capital de Kenia, en Uzaca donde se firmaron los tratados. Los protocolos son violados normalmente. Ahí radica el conflicto.

Es una ardua labor, una difícil tarea que conlleva un stress muy grande porque hay una tensa calma, como se le suele decir; que no sabemos si es tan tensa o tan calma porque día a día el contingente uruguayo se ve en el medio de esa situación.

Uruguay no ha sido la excepción –por lo menos ese es mi criterio- y en esta misión ha dado todo, como en las otras misiones, y mantiene su sitial y su lugar de respeto, reconocido por ambas facciones, tanto por el gobierno como por los rebeldes.

Dentro de este marco ¿se puede dar tranquilidad a los familiares de los efectivos involucrados?

  Sí, pero haciendo referencia a la frase que dijimos “esa calma tensa”. Uno no puede dar garantías, pero hay un punto para resaltar: cuando alguien va de misión, de las Naciones Unidas, sabemos que se corre riesgo. La ONU no entra en países donde hay paz, por algo va a trabajar, va a países conflictivos.

Cuando se va a cumplir una Misión de Paz se corren riesgos. En la zona donde está Uruguay actualmente es una zona muy complicada. Garantías no se pueden dar.

Por otra parte decimos que las tropas uruguayas no se han visto involucradas en el conflicto, no existen heridos, mientras que se mantiene una tensa calma.

Usted hacía referencia a la Misión de Haití. ¿Cómo se está desarrollando actualmente?

La situación de Haití es muy diferente a la del Congo. Diferentes contingentes, diferentes problemas.

Haití está dentro del continente americano, y son otros los problemas, si bien la situación es complicada por estar en un enclave muy importante, es parte del Caribe.

El personal nuestro está dedicado a Haití. Hay dos secciones, conformadas por setenta efectivos, subalternos y oficiales.

La situación en Haití es aún de calma. Se está cumpliendo con el trabajo planteado por las Naciones Unidas.

Nos vimos afectados en los últimos meses por factores naturales, caso de los huracanes, pero no afectó a nuestras tropas. Por el contrario se ayudó a la población civil para sobrellevar la situación.

Por otro lado, el Tratado de las Naciones Unidas se viene cumpliendo sin problemas. Los relevos están previstos, el personal va cada seis meses y pasa su trabajo mejor que en el Congo.

Actualmente estamos comenzando con la preparación del próximo relevo previsto para fines de enero, y estamos cumpliendo con los plazos previstos para la preparación de la gente, establecido por las Naciones Unidas.

Es una misión que no tiene fin inmediato, es un país también conflictivo pero a otra escala diferente a la del Congo. En el lugar donde está el contingente uruguayo se puede cumplir el trabajo sin mayores inconvenientes.

¿La labor es sólo de tipo humanitaria en Haití?

Es la misma tarea que Naciones Unidas desarrolla en todos lados. Uruguay no entra de una u otra forma, entra dentro del programa que establece ONU. Esto no es ocupación.

Los países en conflicto piden la ayuda humanitaria y Naciones Unidas entra y establece una misión. Todos los contingentes militares son aprobados –si existe un gobierno- para que puedan entrar.

Uruguay es uno de los países que tiene más experiencia en Misiones de Paz. En cada país que entra realiza la misma labor.

En este caso, Haití aprobó la entrada de Uruguay, y nuestros efectivos están velando por el Tratado de Paz que también rige allí.

Entre las tareas se encuentra la ayuda humanitaria, y a las ONG.

¿Cuántos son los efectivos de Flores en Haití?

Hay sesenta efectivos. En algún momento superaron los ciento diez.

También tenemos personal en la península de Sinaí, que es otro lugar conflictivo.

Usted hacía referencia a la tradición de Uruguay en Misiones de Paz. El país ha sido reconocido por su labor, en este sentido.

Una prueba de ello es que todos los oficiales, hasta los más veteranos como en mi caso, como Jefe de Unidad tenemos experiencia en Misiones de la ONU.

Podemos decir que hay una cultura de Misiones de Paz, la gente ha participado.

Para tener una idea, el 85% del personal del Grupo de Artillería Nº2 participó en Misiones de Paz. Es un número muy importante.

Estamos por encima de la media de países como Argentina, a modo de ejemplo.

¿En qué medida contribuye la tarea social que desempeña el Ejército en el país, la experiencia en las Misiones?

Creo que ayuda mucho.

Primeramente, estamos dentro de la política internacional que tiene el Estado, de ayuda humanitaria.

En segundo lugar, el aporte que hacen los soldados que participan en Misiones de Paz nos ayuda para salir de problemas que son nuevos.

También hay un aporte económico hacia la sociedad, que se refleja en la ciudad.

En el ámbito local ¿qué tareas está desarrollando el Grupo de Artillería en Flores?

El Grupo es un fiel integrante de la sociedad trinitaria. Hemos desarrollado un sin fin de actividades a lo largo del tiempo, que lo ha situado como un referente.

En este momento, particularmente en la faz profesional, hemos culminado las maniobras anuales de la Unidad en conjunto con otras Unidades de Montevideo, donde se trata de evaluar y unificar criterios para la preparación que llevan los efectivos a las Misiones de Paz.

Siempre tratamos de ser muy recelosos de la participación de nuestro personal, para que cuando integre los contingentes no quede en inferioridad de condiciones con el resto del personal.

Tenemos un sinnúmero de tareas, de apoyo al desarrollo, que ustedes conocen caso del Sistema Nacional de Emergencia y del Comité Departamental de Emergencia.

En este momento estamos preparando el inicio de la encuesta domiciliaria para detectar la presencia del Aedes Aegipty, mosquito transmisor del dengue.

Diferentes tareas de apoyo a la comunidad, caso de la firma de un convenio con el MIDES (Ministerio de Desarrollo Social), de apoyo a UTE, Primaria y Secundaria.

Tratando de racionalizar los medios y los recursos que el Ejército tiene, para tratar de colaborar con la sociedad, a pesar de la carencia de personal que tenemos, afectados porque estamos dedicados a las Misiones de Paz, y como consecuencia disponemos de pocos efectivos.

Nosotros nos consideramos actores permanentes, de la problemática de todo el Departamento, apoyamos a un gran número de instituciones. Somos conscientes de la problemática social de Flores y tratamos por todos los medios de apoyarla.

¿Qué puede destacar de la labor de la Escuela de Equinoterapia?

Es muy bueno resaltarlo. Próximamente se desarrollará un evento muy importante.

Hace poco tiempo tuvimos la presencia del CENAFRE, organismo que regula las tareas a nivel nacional, ocasión en la que valoró el trabajo tanto de las Escuelas de Equitación y de Equinoterapia de Flores.

Concomitante con esto, el próximo sábado 22 de noviembre se va a desarrollar un Encuentro Nacional de Equinoterapia, organizado por Olimpíadas Especiales. Competencia clasificatoria para encuentros internacionales.

Van a estar presentes chicos que participaron en las Olimpíadas de Equinoterapia en Shangai, y por consiguiente de acá van a salir los competidores que representarán a Uruguay en las próximas competencias.

Por estar enclavados en el centro del país, y porque nosotros le hemos abierto las puertas, y por estimular este tipo de actividades vamos a tener el grato gusto de ser sede de las Olimpíadas Especiales de Equinoterapia. Vamos a demostrar que somos la “Cuna de la Amistad”.

Las escuelas, tanto de equinoterapia como de equitación han sufrido algunos avatares que no hubiéramos querido que pasaran, como lo es el fallecimiento del querido maestro de equitación, Sargento Manuel Quintana.

A él le debemos mucho de lo que se hizo en el presente año, pero ya nos vamos a reponer de esa gran pérdida.

La Escuela de Equinoterapia ha ocupado un lugar que en Flores no existía.

Actividad innovadora para Flores...

Es innovadora más allá que ya tenemos una trayectoria en el medio. Somos la única entidad aceptada por el CENAFRE, que cumple con todos los requisitos que debe cumplir una Escuela de Equinoterapia.

Ese es el primer punto importante, y el segundo que un número importante de alumnos ha pasado por nuestra escuela, que terminan siendo amigos de la casa y nos sentimos consustanciados mucho con la problemática familiar que tienen todos ellos.

Esa es otra de las actividades aleatorias que el Ejército realiza, pero que le dedicamos mucho tiempo a ella.

¿Actividad que integra la Unidad a la sociedad?

Sí. De todas maneras estoy convencido que el Grupo siempre estuvo integrado a la sociedad, me siento consustanciado con el medio. Nunca me consideré por fuera de la sociedad porque convivo en la misma.

Tengo el gran orgullo el día que me vaya, de llevarme dos hijos de Flores, que van a estar toda la vida ocupando mi lugar.

Hace más de cinco años que estoy acá en el medio y el día que me vaya de acá me siento como un floresino más.