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REPORTAJE DE LA SEMANA
Periodista: Samuel Larrauri
 

Daniel López

“El daño en Flores es muy grande, es irreversible, pero se está a tiempo”

A finales de 2007 la apicultura del departamento se vio afectada por una gran mortandad de colmenas, hecho que se reiteró en el presente año como consecuencia de la aplicación del insecticida con base de fipronil para el combate de la langosta.

En esta ocasión un grupo de productores del sector emprendió una movilización a los más altos niveles del ámbito político con el objetivo de concientizar sobre esta problemática que afecta a gran número de productores de Flores y de otros departamentos del país.

Daniel López, productor poronguero que encabezó la movilización en los últimos meses dio a conocer su punto de vista sobre el tema en entrevista que compartimos con los internautas de Agenda Informativa.

¿Cuáles son los antecedentes del tema y cuáles los pasos que se han seguido?

Todo el mundo ya sabe -que es de público conocimiento- lo que pasó el pasado año, que fue un proceso involuntario, que nos sirvió de una gran experiencia para ver el impacto que tenía el fipronil sobre las colmenas, y más allá de las colmenas, sobre el medio ambiente y el ecosistema.

Daniel López

Cuando a fines del año pasado, el 17 de diciembre que la Dirección General de Servicios Agrícolas, autorizaba al fipronil, en especial al Clap de Bayer como único insecticida para controlar la langosta, cuyo ingrediente activo es fipronil, nos encontrábamos con una contrapartida de lo que había sido el pasado año. Nosotros nunca pensamos que si había un insecticida que no se iba a aprobar –de los 500 que hay- de la única molécula que nos podía hacer daño fue la que aprobó esta Dirección. Entonces de ahí en más fueron los pasos que empezamos a seguir.

¿A qué apuntaban estos contactos?

Los pasos fueron apuntando más al hecho que a lo que a nosotros nos pasó, no les fuera a pasar al resto del país.

Si había un lugar que, por lo que había pasado y todo el mundo sabía lo que nos había pasado, pensábamos que estábamos de alguna manera protegidos, era aquí en Flores.

Nosotros pensábamos que por más que estuviera aprobado, por la concienciación que había del año pasado, por lo que había pasado, no íbamos a tener problemas.

Nos encontramos al poco tiempo que no fue así y Flores ha sido uno de los lugares más perjudicados en ese aspecto.

Fue así que inmediatamente iniciamos los trámites por la Sociedad Apícola Uruguaya y por medio del Director Departamental del Ministerio de Ganadería, Juan José Ruiz, que colaboró mucho en este tema.

Tuvimos una reunión en víspera de Navidad, el 24 de diciembre (de 2008) en el Club Atlético Independiente, cuando todo el mundo estaba esperando la Navidad nosotros estábamos tratando de intentar solucionar un problema que todos veíamos que se nos avecinaba.

Con el Director, en aquel caso el señor Humberto Almiratti, ingeniero agrónomo y Hugo Ferrasini su colaborador, tuvimos cuatro horas y media de diálogo, de debate y encontramos una nula respuesta a este tema, notamos una falta de sentido común, de uso de razón.

Esto nos llevó a pensar qué había algo de todo esto para que no se tomaran medidas.

Incluso, entre los planteamientos que le hicimos en aquel momento, fue que INIA el año pasado había hecho un seguimiento con lo que había pasado con el fipronil en Flores y que tenía un basto estudio y si no se nos consideraba que la palabra nuestra no era la válida, que se tomara recaudo de eso y que se hicieran las pruebas de campo y laboratorio.

Fue así que se nos negó. En aquel momento se nos dijo que en Uruguay había cuatrocientos accidentes fatales y no por eso se iban a prohibir los autos. Ahí nos dimos cuenta a qué apuntaban.

También el señor Almiratti, en una reunión con apicultores en Colonia. Habían ediles. Se nos planteó que también el error estaba cometido y se nos sugirió que habláramos con los ingenieros para que tomaran las medidas del caso.

Nosotros no entendíamos que era lo correcto, si bien por ser un pueblo chico, íbamos uno a uno y se lo planteábamos, pero sabíamos bien que era la puerta equivocada que estábamos golpeando.

¿Quién es el responsable en este tema, entonces?

Acá hay un solo responsable que es el Ministerio (de Ganadería) y la Dirección de Servicios Agrícolas.

Yo he sentido cuestionamientos. A mí se me ha dicho que estamos en contra del gobierno y yo quiero aclarar que nosotros en ningún momento estuvimos en contra del gobierno, el gobierno ha hecho cosas buenas y cosas malas como todo gobierno.

Si hubiese hoy un gobierno blanco, colorado de turno, el concepto no nos lo iba a cambiar.

Es más, no sé acá en Flores, pero a nivel del país, la mayoría de los apicultores obedecen a esta fuerza política (Frente Amplio).

De ahí en más se siguieron los trámites.

Pedimos la aprobación urgente de diferentes fitosanitarios para el control de la langosta, porque sabíamos muy bien que había necesidad de controlar la langosta. Fue así que le pedimos a la Dirección de Servicios Agrícolas que autorizara diferentes moléculas con diferentes comportamientos, pero no queríamos que utilizara seis o siete, sino treinta, cuarenta y si fuera posible otras mejor que el fipronil.

¿Qué otras acciones se siguieron?

Seguimos mandando notas, y como en Flores se nos había descontrolado un poco la cosa solicitamos el apoyo del Comité de Emergencia.

Se planteó la inquietud y las empresas proveedoras de este producto y los ingenieros agrónomos involucrados en el tema se solidarizaron con la causa tomaron la fiel determinación de por el momento suspender la venta y no recomendar más este producto. Fue así que medio se normalizó la cosa acá en Flores, pero a nivel del país se siguieron dando casos, en Durazno, en Colonia, en Soriano.

Fue así que seguimos el recorrido y terminamos con una audiencia en la Comisión de Medio Ambiente en Diputados.

¿El planteo despertó el interés de los legisladores?

Conseguimos una audiencia por intermedio del diputado Carlos Mazzulo, que la solicitamos hace un mes. Tuvimos acceso a charlar, a plantearle el caso a los diputados y todos saben que la mayoría de los diputados pertenecen a esta fuerza política, por lo tanto hay alguno que tenía dudas en cuanto a que estamos politizando el tema o estamos tirando contra el gobierno. Es más, estoy en condiciones de decir que todos los diputados del Frente Amplio lo miraron con mucho asombro y con mucha dedicación y se comprometieron a tomar una medida, a tal punto que tenemos entendido que ya se citó al señor Humberto Almiratti de Servicios Agrícolas.

Fue así que se nos concedió una entrevista de una hora, cuando la exposición era de quince o veinte minutos. Eso demuestra que había un interés en interiorizarse del tema.

Se planteó lo que se había hecho por Flores, cómo se había alertado, porque lo que se hizo fue dar la voz de alerta de lo que iba a pasar y de lo que hoy está pasando. Le dijimos que el 27 de febrero se toma una determinación para nada clara con el “prohíbese el uso de insecticidas a base de fipronil” en cierta forma nosotros lo tomamos como una restricción y lo hemos hablado con mucha gente y presenta dudas el texto a la hora de su interpretación.

Por lo tanto, quedaron abocados que en el futuro se prohiba el uso de esta molécula (fipronil) y de dos o tres moléculas más que son las que tienen este comportamiento.

¿La aplicación de este tipo de productos está influyendo en otros seres vivos, además de las abejas?

Cuando estuvimos planteando esto en la Comisión de Medio Ambiente, lo hablábamos con los diputados, ya no se ven churrinches, calandrias, que no se ven espineros. Capaz que la gente no lo ha observado. En mi infancia, ir a la plaza, a cualquier plaza del departamento y ver mariposas. Ahora uno se pone a mirar y los agentes polinizadores no se están viendo, cada vez menos picaflores, menos mangangá, cada vez menos avispas.

Por ejemplo a los que nos gusta la pesca, este producto, esta molécula, el fipronil como otras más son altamente tóxicas para los peces. Matan los peces, eso está comprobado. Los que estamos en el campo nos damos cuenta de la rotura del ecosistema.

Llevamos un CD al parlamento, bajado de internet, de lo que pasó en Francia, de lo que pasó en Bélgica, en Estados Unidos y en casi toda la Unión Europea. Lo compartimos con ellos y lo miraron con mucho asombro.

En Francia, aunque les parezca mentira, quienes colaboraron con la causa fueron los propios agricultores.

Es importante que la gente sepa, escuche, se interiorice y se informe del tema para poder analizarlo con criterio.

Hay que mirarlo con tranquilidad, con calma y no viendo a quien se puede perjudicar, ni echándole más culpa a nadie, porque acá hay un solo responsable y es la Dirección de Servicios Agrícolas, indirectamente es el Ministerio de Agricultura y Pesca.

¿Cómo actúa el fipronil?

La propiedad de esta molécula es que tiene una residualidad de 40 o 50 días, en la flor, en la planta, no sólo el fipronil.

Por eso la mortandad tiene un efecto retroactivo y ahí es que se produce la muerte de toda la colmena.

Volviendo al departamento de Flores ¿la situación se estabilizó o creció el número de colmenas afectadas?

Como nos limitamos a apuntar y a cargar las baterías para que el Ministerio (de Ganadería) tomara una decisión al respecto perdimos la cuantificación.

Nosotros, más o menos, cuando pedimos el apoyo del Comité de Emergencia, en ese entonces llevábamos entre 1500 a 2000 colmenas afectadas.

Dentro de las colmenas afectadas había un 30% a 40% que murieron en el acto, del resto después hay que hacer un manejo, sacar el neurotóxico dentro de la colmena y crearle una alimentación artificial. De ahí el proceso sigue. Muchas colmenas van a quedar en el camino en el invierno. Así aconteció el pasado año por eso lo tenemos muy claro.

Interpretamos que su aspiración es que el Ministerio de Ganadería prohiba el uso del fipronil y no limitar su uso...

La regional de Canelones del Este de la Sociedad Apícola Uruguaya nos envió un comunicado que expresa bien clarito “el principal aporte de la apicultura a la sociedad no es la miel sino que es la polinización. Es verdaderamente muy triste que el Ministerio de Ganadería del Uruguay lo desconozca”.

El fipronil es un neo nicotinoide en Francia se suspende el fipronil en el 2004

El INIA, que quienes están en el agro saben la patente que tiene “recomienda para el tratamiento de la tucura el uso de otros insecticidas también perjudiciales para la abeja”, pero aclara que no el fipronil por su alta toxicidad. Esto se lo mandó la gente de Solymar al Director Departamental (MGAP) Juan José Ruiz con fecha 18 de febrero.

Hay que dejar muy en claro acá que lo que se hizo fue plantear la voz de alerta, lo que hizo Flores fue plantear lo que pasó el pasado año, que todos lo tenemos claro que fue un hecho involuntario.

Hoy damos gracias a ese triste acontecimiento porque nos nutrimos de experiencia, de información, sino hubiera pasado eso hubiéramos estado como estuvieron en Francia que estuvieron diez años para dar con este problema y así sucesivamente. En Estados Unidos tardaron cinco años y acá en el cabo de un año dimos cuál era el problema por un caso puntual, el cual se pudo haber evitado.

Cada colmena, por cada dólar que produce directamente aporta U$S 20 indirectamente para subsectores del agro.

Son cosas que hay que dejarlas muy claras, no degusto los agricultores en Francia tomaron esa decisión de ellos mismos colaboraron con la causa.

¿Se está a tiempo todavía?

El daño en Flores es muy grande, es irreversible, pero se está a tiempo. Yo creo que se está a tiempo, lo que hay que tomar medidas rápidas. Pienso que si todos los actores nos sinceramos un poco y ponemos buena voluntad esto está a tiempo.

Sino hay voluntad, que el Ministerio (de Ganadería) tome la decisión de decirle a toda la gente que está en este rubro, “bueno muchachos la apicultura fue, no va a ser más, ya no existe”. Entonces no hacemos a toda esta gente, familias enteras que viven de este ingreso, ilusionarlas.