Todos
los agentes que trabajan en lo social se quejan de la fragmentación
social pero nadie instrumenta actividades concretas para colaborar
en tender puentes entre nosotros.
Nosotros entendimos que el Liceo 1 era el gran integrador de
nuestra sociedad.
A partir de ahí queríamos proyectar lo que ocurrió a
los 12, 15 o 17 años y volvernos a reencontrar con nuestros
compañeros, y rescatar en ese momento del olvido historias
y anécdotas que se pierden, y que hacen mucho a la comunidad.
El encuentro trasciende varias generaciones...
El lunes cuando concurrimos a la Junta,
un ex alumno del año
1949 nos expresaba que iba a estar presente con sus compañeros,
nos parece excelente.
No queremos restringir a los que egresaron
del liceo, es decir a los que terminaron todo el ciclo completo,
sino llamar a aquellos que en algún momento tuvieron una vivencia en la institución,
sea de un año, de dos o de todo el ciclo. Nos parece importante
destacar los vínculos.
¿Qué se ha dispuesto para la organización
de este primer evento?
La convocatoria ha sido grande. Al día lunes eran 450
las inscripciones. Nuestra página web se saturó de
inscripciones y cayó por la gran demanda.
Lo que se prevé es contar con
una oficina que va a administrar, va a haber servicio de bar,
de cantina, sabemos que van haber grupos organizados que van
a vender tortas fritas, servicio de comida en general.
Lo que sí hemos previsto es la disposición del
espacio físico para que cada clase disponga de un espacio
físico, y luego está previsto que a las 14 horas,
ex alumnos demuestren sus talentos y el arte que han ido desarrollando.
Cantantes, bailarines, recitadores.
Estamos convencidos que mucha gente va
a participar el sábado
sin haberse inscripto.
¿Se prevé que
las expectativas sean colmadas entorno a esta primer experiencia?
Tenemos la conciencia que se trata del
primer encuentro y que vamos a tener que mejorar muchas cosas
para las próximas
instancias. Todo lo que se pueda mejorar para el los próximos
años serán bienvenidas. Habla bien de la comunidad
generar ámbitos de encuentro.
Es decir que
se prevé continuar con esta iniciativa…
Estamos convencidos que sí. A través de Internet,
hemos estado en contacto con gente de Estados Unidos que nos
decían, si hubiésemos sabido antes, ahí hubiéramos
estado. Van a venir grupos musicales desde Argentina, van a estar
presentes grupos desde Montevideo. Sorteada esta experiencia
creemos que la segunda y las que siguen van a ser mucho mejor.
Además, la fecha que elegimos no es casual, es un 1 de
noviembre, el día 2 es un día muy significativo
para nuestra sociedad, entonces mucha gente pone el tema de los
afectos sobre la mesa. Por eso fue elegida.
¿La
actividad trasciende el momento en particular?
Sí, queremos que el sentimiento
de encuentro trascienda al momento.
Con cada uno que hemos charlado, enseguida la gente se conecta
con esa juventud, con esa adolescencia y con esos momentos geniales
vividos.
Nos encanta escuchar a profesores, que
cuando cuentan sus experiencias como estudiantes narran anécdotas que ellos hoy por hoy
sancionarían. Entonces es muy divertido ver lo que hemos
hecho con nuestras vidas luego que nos hemos separado del Liceo.
Yo, que no hice el Liceo acá me sorprende muy gratamente
lo importante que es para el individuo la institución.
A veces uno al adolescente lo ve de una manera, pero ellos en
perspectiva guardan en un lugar muy sagrado al Liceo. Quizás
entraron siendo niños y salen siendo hombres o jóvenes
con un proyecto de vida, entonces ese proyecto de vida el liceo
lo ayudó a construir.
Además, en una comunidad como la nuestra todo el mundo
pasa por el Liceo, es un lugar estratégico para la comunidad,
no es un liceo cualquiera de Montevideo.
El liceo Departamental en la comunidad de Flores es muy importante.
Es algo visible...
Rápidamente visualizable. Los
hombres, las mujeres, la gente adulta, de la tercera edad,
recuerdan el liceo y le dan un lugar muy sagrado.
Es muy importante que no se pierda, pero si no hacemos nada
se pierde. Nosotros no queremos que ese sentimiento se pierda
porque habla bien de la comunidad.
Tu hacías una puntualización sobre lo expresado
por un edil en la Junta Departamental el día lunes, egresado
en 1949 que mostró su voluntad de encontrarse con sus
ex compañeros... trasciende al Liceo 1.
Teníamos que poner un punto de referencia, pero en realidad
es un encuentro de ex alumnos, es un encuentro entre compañeros.
Imaginemos a alguien que terminó sexto año, pero
su grupo afectivo fue el de cuarto, se van a encontrar con esos
compañeros. No es un problema administrativo, es un tema
de afectos.
Si uno participó del liceo nuevo (Nº1 Carlos Brignoni)
y si participó del antiguo mucho mejor, y si fue parte
de la transición de uno para el otro es una experiencia
que uno tiene que compartir.
En realidad no se trata de una reunión de egresados,
sino de ex compañeros.
¿Es un encuentro
intergeneracional?
Si lo miramos desde ese punto de vista es un reconocimiento
hacia los veteranos.
(Eduardo) Galeano dice que recordar es
pasar por el corazón,
entonces, en respeto a ellos, por los veteranos, también
queremos juntarlos y escucharlos. Si no generamos ámbitos
para escucharlos eso se pierde, y es una lástima porque
perdemos todos.
Gente muy importante de nuestra comunidad,
estamos seguros que guardan el Liceo en un lugar muy sagrado
y queremos que lo saquen para afuera y compartan con los más jóvenes
las experiencias que tuvieron.
¿Es una apuesta a la integración?
Es una invitación. Estamos convencidos que va a prender
y que se va a proyectar. Revirtiendo la fragmentación
social, invitando a toda la comunidad los lugares que nos juntan.
El Liceo nos junta, la escuela, la plaza nos junta... comenzamos
juntándonos por el Liceo Nº1.
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