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REPORTAJE DE LA SEMANA
Periodista: Samuel Larrauri
 

Wilton Heredia:

“La murga se manifiesta a la voz del pueblo”

Luego de veinte años de su creación “Aquí está la que faltaba” se retira del carnaval poronguero y de los escenarios nacionales, luego de haber obtenido premios en los diferentes concursos.

Wilton Heredia, director de la murga y uno de sus impulsores brindó su opinión sobre la festividad de Momo y analizó lo realizado durante las dos décadas de presencia y vida de la última murga de nuestro departamento.

 A 20 años de la creación de “Aquí está la que faltaba” ¿qué recuerdos tienes?

La murga nació en el año 1989 y salimos en el carnaval de 1990. Surgió en un grupo de amigos que salíamos en distintas murgas, en Los Solterones, en El Cubano.

Nos propusimos formar una. Fue en el viejo Café Beyruti, en el local grande, de la esquina de Santísima Trinidad y Francisco Fondar; “vamos a hacer una murga” y salió, con unos cuantos amigos.

Wilton Heredia

Y hasta hoy, la murga va a cumplir 20 años consecutivos sin parar ningún año, de salir. Y es definitivo que es el último año, es la despedida del carnaval, de “Aquí está la que faltaba”.

Surgió de un grupo de amigos unidos por una misma pasión…

Claro, un grupo de amigos unido por la misma pasión que es el carnaval. La meta de nosotros era hacer algo referente a lo que nos gusta que es la murga, en todo el género de carnaval.

Esa fue la propuesta y así se fueron dando los primeros pasos hasta que se pudo compaginar un grupo, que hasta este año se ha mantenido, con variaciones, algunos que se van, otros que vienen.

Este año tratamos de juntar a todos los gurises que salieron desde 1990, y también con viejos murguistas. Así se ha mantenido el grupo.

Una murga que se conformó con gente joven de aquel entonces…

En aquel momento había murguistas de todos los barrios, de La Pedrera, La Primavera, Ribot, de INVE, recolectamos murguistas de todos lados, nos unimos todos.

En esa época las murgas que eran más fuertes eran “Los Solterones”, “Soplala que está pinchada” y “Gran muñeca” que eran las murgas que estaban en aquel momento.

Marcamos la diferencia ese año. Se concursó en 1990 y obtuvimos un primer premio y como que nos encaminamos todos a seguir, hasta el día de hoy.

¿Qué se proponían?

Y salir un poco de la murga tradicional. Antes se brindaba un espectáculo con la murga, pero se estaba muy atrasado con el carnaval capitalino.

Tratábamos de evolucionar un poco y hacer una murga ya no para el medio, sino para salir fuera del departamento y así se fue logrando, y obtuvimos muy buenos puestos siempre en los campeonatos nacionales de murga que se hicieron en todo el país.

¿No es fácil el trabajo de una murga?

No, vos sabés que no es un camino fácil, es un camino muy agotador. Llega un momento en que uno –ya desde el año pasado lo había anunciado- que quería bajar los brazos. Hay una cantidad de condicionantes que te llevan a desgastarte. Hay un montón de puntos que no es conveniente resaltarlos, pero te lleva a un desgaste que no es conveniente, y dejar un poco.

Decías que se ha mantenido el número de integrantes…

Cuando empezamos la murga, arrancamos con veintidós integrantes y el número se ha mantenido. Entre utileros y todo somos entre veinticinco y treinta personas que estamos rodeando todo el espectáculo de la murga, no.

¿Es fácil mantener el nivel de la murga?

Somos unos cuantos, unas cuantas personas que tenemos que estar todos de acuerdo en lo que estamos haciendo. Que a veces es difícil lograrlo. Mantener un grupo humano es muy difícil.

Nosotros en ese sentido, la mayor cantidad de la gente ha estado los veinte años en nuestra murga, y en muchos casos desde chiquilines. Entonces estamos más que satisfechos poder haber logrado esa amistad durante tantos años a raíz del carnaval.

Se dice que los uruguayos somos nostálgicos. ¿Carnavales eran los de antes?

Carnavales eran los de antes, carnavales son los de ahora y carnavales serán los que vendrán. A los que nos gusta el carnaval lo llevamos en el alma, siempre nos va a gustar. A mí me va a doler muchísimo ver el carnaval de afuera, porque lo llevo dentro, es parte de mi vida. Voy a sentir mucho cuando no salga en carnaval.

¿Ha evolucionado la murga –hablando genéricamente- desde el ´90 a la actualidad?

  Sí. Ha cambiado un montón en comparación con lo que era en aquel momento, al 2009.

La murga es más teatro, tenés que tener en cuenta un montón de cosas. Antes la murga cantaba parada. Nos poníamos todos en línea y cantábamos en línea.

Ahora precisamos coreografía, puesta en escena, maquillaje, una cantidad de cosas que antes no se hacían antiguamente. Ahora por intermedio de VTV, Canal 4 podemos ver por ejemplo el espectáculo de “Agarrate Catalina”, que es una cosa fuera de serie.

Nuevos desafíos para los murguistas…

Claro, son nuevas propuestas de carnaval, se han cambiado y nosotros tenemos que cambiar para no quedarnos en el pozo, tenemos que tratar de evolucionar y ver qué es lo que hacen otras murgas para mantener el nivel.

El año pasado nosotros obtuvimos un segundo puesto en Mercedes que fue un trabajo de casi siete meses de ensayo. Eso antes no lo hacíamos, ensayábamos dos meses y ya la murga estaba pronta. Ahí te das cuenta que el trabajo no es el mismo.

¿Qué rol cumple la crítica en la murga?

Y la crítica es el fuerte de la murga, porque la gente siempre está esperando las cosas que están aconteciendo en el pueblo, tanto en la parte política como en la parte cotidiana, de todos los días. La murga se manifiesta a la voz del pueblo.

¿Cómo ha evolucionado la crítica en los últimos veinte años?

Ha habido cambios radicales en lo que es crítica. Antes se hacía la presentación, una crítica tipo cuplé hasta la retirada y se hacía la retirada.

Ahora todo ha cambiado, son todos cuadros que se van formando, donde se van intercalando personajes con partes de crítica y salpicón. Ha cambiado el sentido del letrista.

El repertorio y su actualidad ¿no es un trabajo fácil?

No sólo el repertorio, porque la murga de por sí tiene en su reglamento que no se puede cantar el mismo repertorio, no podés mantener la misma musicalidad que años anteriores, no podés tener las misma vestimenta.

Tenés un montón de rubros que hay que cubrirlos y es trabajoso todo eso y durante todo el año tenés que estar trabajando en musicalidad. Este año volvió a escribir Mario Sosa, que es letrista de Flores.

Este año apostamos a sacar la murga con todo a nivel local, con muchachos que por diferentes motivos no habían podido seguir.

¿Cuál es el legado que deja “Aquí está la que faltaba”? ¿Queda una generación con pasión por el carnaval, por la murga?

  Ese fue el objetivo nuestro, que quede algo de estos veinte años que hicimos de carnaval, que quede gurisada con ganas de hacer algo y que no se pierda esto que es parte de nuestra cultura. La esencia murguera que no se pierda, porque lamentablemente en nuestro departamento somos la única murga que ha quedado.

Una ciudad, un pueblo que era netamente murguero, carnavalero, se fue deteriorando de a poco y subsistimos nosotros solos. Es muy difícil que vuelva a lo que fue Flores en los años ´80, casi hasta el 2000, que llegaron a salir hasta siete murgas a nivel departamental.

Todo eso se fue quedando a raíz de malas organizaciones. Lo que pasa es que dentro de la Comisión de Carnaval tiene que haber gente que sepa del género de carnaval, que esté empapada de lo que es un letrista, un cuplero, una retirada. Para lograr eso es muy difícil.

No apostamos a las cosas nuestras y valorizamos más las cosas que vienen de otros lados que no son, capaz ni la mitad de lo que uno hace acá.

En lo relacionado a la propuesta para el presente año, de cara a la despedida del carnaval ¿qué nos puedes comentar?

Se está trabajando, ya hace tres meses que estamos ensayando, y la propuesta es una recopilación de los veinte años del carnaval, de la murga, siempre con el hilo conductor de Mario “cateta” Sosa y después todo el grupo que se juntó para despedirnos del carnaval.

¿Se mostrará lo mejor del repertorio de la murga?

  Es una recopilación de personajes viejos, de cuando arrancó la murga, por ejemplo de la Vieja Doña Esperanza, lo volvemos a tocar en parte, y a otros personajes, pero todo actualizado.

Todo actualizado al momento, donde tocamos la parte política y lo que sucede en el departamento y en el país. Más bien es una crítica, un repertorio a nivel nacional.

  ¿Ya está todo definido para la despedida de los escenarios?

La semana pasada mantuvimos una entrevista con el Intendente, donde compaginamos el calendario de lo que vamos a hacer acá en nuestro departamento y después vamos a participar del Campeonato Nacional de Murgas, que es único en el país, en este año, en Mercedes, ya que se formó una comisión en el 2008 para organizar un festival de murga a nivel nacional por departamento.

Este año le toca a Mercedes, creo que para el año que viene le toca a San José y dentro de dos años le toca a Maldonado.

La expectativa nuestra es desde que salimos, desde 1990 era mostrarnos en nuestro pueblo, pero lamentablemente como no se hicieron más concursos, se dejó todo lo que era el Estadio de Básquetbol (Artigas). Entonces al no hacerse más concursos se ha perdido toda la expectativa de lo que era la murga.

Ojalá que en los próximos años se pueda lograr todo eso y tener cinco o seis murgas como tuvimos antiguamente.

Un tema pendiente, entonces ¿creación de una futura escuela?

Claro, ya se probó, se viene probando desde hace dos años. Hemos tenido el apoyo de la Intendencia para hacer taller de murga, que alcanzamos hasta veintidós, veinticinco chiquilines a incorporarse. Fueron al Teatro de Verano en Montevideo a ver murgas jóvenes.

Tuvimos el apoyo de los chiquilines, que a veces no saben qué hacer, no saben en qué van a gastar su tiempo.

Una lástima que eso se pierda, ojalá se siga y se pueda mantener eso y que la juventud verdaderamente valore lo que es nuestro carnaval.

¿Cuál es el mensaje para el público que ha seguido a “Aquí está la que faltaba” durante estos veinte años?

“Aquí está la que faltaba” este año tampoco va a defraudar, siempre tratamos de salir lo mejor posible, a veces no salen las cosas como uno las piensa, pero es una murga que siempre salió a brindar un espectáculo.

Ojalá que este año, por lo que tenemos conversado el público pueda ver la murga, porque el año pasado tuvimos un repertorio muy bueno escrito por Leonardo Preziozi, quien le escribe a murgas de Montevideo, y lamentablemente en nuestro departamento no cantamos ninguna vez.

Este año esperemos que se pueda dar y que podamos mostrar el espectáculo para que la gente vea el trabajo que hace la murga, porque la murga nuestra no es para desfilar, es una murga para actuar en un escenario.