Y hasta hoy, la murga
va a cumplir 20 años consecutivos
sin parar ningún año, de salir. Y es definitivo
que es el último año, es la despedida del carnaval,
de “Aquí está la que faltaba”.
Surgió de un grupo de amigos unidos por una misma
pasión…
Claro, un grupo de amigos unido por la misma
pasión que
es el carnaval. La meta de nosotros era hacer algo referente
a lo que nos gusta que es la murga, en todo el género
de carnaval.
Esa fue la propuesta y así se fueron dando los primeros
pasos hasta que se pudo compaginar un grupo, que hasta este año
se ha mantenido, con variaciones, algunos que se van, otros que
vienen.
Este año tratamos de juntar a todos los gurises que salieron
desde 1990, y también con viejos murguistas. Así se
ha mantenido el grupo.
Una murga que se conformó con
gente joven de aquel entonces…
En aquel momento había murguistas
de todos los barrios, de La Pedrera, La Primavera, Ribot, de
INVE, recolectamos murguistas de todos lados, nos unimos todos.
En esa época las murgas que eran más fuertes eran “Los
Solterones”, “Soplala que está pinchada” y “Gran muñeca” que
eran las murgas que estaban en aquel momento.
Marcamos la diferencia ese año. Se concursó en
1990 y obtuvimos un primer premio y como que nos encaminamos
todos a seguir, hasta el día de hoy.
¿Qué se proponían?
Y salir un poco de la murga tradicional.
Antes se brindaba un espectáculo con la murga, pero
se estaba muy atrasado con el carnaval capitalino.
Tratábamos de evolucionar un poco y hacer una murga ya
no para el medio, sino para salir fuera del departamento y así se
fue logrando, y obtuvimos muy buenos puestos siempre en los campeonatos
nacionales de murga que se hicieron en todo el país.
¿No es fácil el trabajo
de una murga?
No, vos sabés que no es un camino fácil, es un
camino muy agotador. Llega un momento en que uno –ya desde el
año pasado lo había anunciado- que quería
bajar los brazos. Hay una cantidad de condicionantes que te llevan
a desgastarte. Hay un montón de puntos que no es conveniente
resaltarlos, pero te lleva a un desgaste que no es conveniente,
y dejar un poco.
Decías que se ha mantenido el número
de integrantes…
Cuando empezamos la murga, arrancamos con
veintidós integrantes
y el número se ha mantenido. Entre utileros y todo somos
entre veinticinco y treinta personas que estamos rodeando todo
el espectáculo de la murga, no.
¿Es fácil mantener
el nivel de la murga?
Somos unos cuantos, unas cuantas personas
que tenemos que estar todos de acuerdo en lo que estamos haciendo.
Que a veces es difícil
lograrlo. Mantener un grupo humano es muy difícil.
Nosotros en ese sentido, la mayor cantidad
de la gente ha estado los veinte años en nuestra murga, y en muchos casos desde
chiquilines. Entonces estamos más que satisfechos poder
haber logrado esa amistad durante tantos años a raíz
del carnaval.
Se dice que los uruguayos somos nostálgicos. ¿Carnavales
eran los de antes?
Carnavales eran los de antes, carnavales
son los de ahora y carnavales serán los que vendrán. A los que nos
gusta el carnaval lo llevamos en el alma, siempre nos va a gustar.
A mí me va a doler muchísimo ver el carnaval de
afuera, porque lo llevo dentro, es parte de mi vida. Voy a sentir
mucho cuando no salga en carnaval.
¿Ha evolucionado la murga –hablando genéricamente-
desde el ´90 a la actualidad?
Sí. Ha cambiado un montón
en comparación
con lo que era en aquel momento, al 2009.
La murga es más teatro, tenés que tener en cuenta
un montón de cosas. Antes la murga cantaba parada. Nos
poníamos todos en línea y cantábamos en
línea.
Ahora precisamos coreografía, puesta en escena, maquillaje,
una cantidad de cosas que antes no se hacían antiguamente.
Ahora por intermedio de VTV, Canal 4 podemos ver por ejemplo
el espectáculo de “Agarrate Catalina”, que es una cosa
fuera de serie.
Nuevos desafíos para los murguistas…
Claro, son nuevas propuestas de carnaval,
se han cambiado y nosotros tenemos que cambiar para no quedarnos
en el pozo, tenemos que tratar de evolucionar y ver qué es
lo que hacen otras murgas para mantener el nivel.
El año pasado nosotros obtuvimos un segundo puesto en
Mercedes que fue un trabajo de casi siete meses de ensayo. Eso
antes no lo hacíamos, ensayábamos dos meses y ya
la murga estaba pronta. Ahí te das cuenta que el trabajo
no es el mismo.
¿Qué rol cumple la crítica
en la murga?
Y la crítica es el fuerte de la murga, porque la gente
siempre está esperando las cosas que están aconteciendo
en el pueblo, tanto en la parte política como en la parte
cotidiana, de todos los días. La murga se manifiesta a
la voz del pueblo.
¿Cómo ha evolucionado la crítica
en los últimos veinte años?
Ha habido cambios radicales en lo que es
crítica. Antes
se hacía la presentación, una crítica tipo
cuplé hasta la retirada y se hacía la retirada.
Ahora todo ha cambiado, son todos cuadros
que se van formando, donde se van intercalando personajes con
partes de crítica
y salpicón. Ha cambiado el sentido del letrista.
El repertorio y su actualidad ¿no es un trabajo
fácil?
No sólo el repertorio, porque la murga de por sí tiene
en su reglamento que no se puede cantar el mismo repertorio,
no podés mantener la misma musicalidad que años
anteriores, no podés tener las misma vestimenta.
Tenés un montón de rubros que hay que cubrirlos
y es trabajoso todo eso y durante todo el año tenés
que estar trabajando en musicalidad. Este año volvió a
escribir Mario Sosa, que es letrista de Flores.
Este año apostamos a sacar la murga con todo a nivel
local, con muchachos que por diferentes motivos no habían
podido seguir.
¿Cuál es el legado que deja “Aquí está la
que faltaba”? ¿Queda una generación con pasión
por el carnaval, por la murga?
Ese fue el objetivo
nuestro, que quede algo de estos veinte años que hicimos de carnaval, que
quede gurisada con ganas de hacer algo y que no se pierda esto
que es parte de nuestra cultura. La esencia murguera que no se
pierda, porque lamentablemente en nuestro departamento somos
la única murga que ha quedado.
Una ciudad, un pueblo que era netamente murguero,
carnavalero, se fue deteriorando de a poco y subsistimos nosotros
solos. Es muy difícil que vuelva a lo que fue Flores en los años ´80,
casi hasta el 2000, que llegaron a salir hasta siete murgas a
nivel departamental.
Todo eso se fue quedando a raíz de malas organizaciones.
Lo que pasa es que dentro de la Comisión de Carnaval tiene
que haber gente que sepa del género de carnaval, que esté empapada
de lo que es un letrista, un cuplero, una retirada. Para lograr
eso es muy difícil.
No apostamos a las cosas nuestras y valorizamos
más las
cosas que vienen de otros lados que no son, capaz ni la mitad
de lo que uno hace acá.
En lo relacionado a la
propuesta para el presente año,
de cara a la despedida del carnaval ¿qué nos
puedes comentar? Se está trabajando, ya hace tres meses que estamos ensayando,
y la propuesta es una recopilación de los veinte años
del carnaval, de la murga, siempre con el hilo conductor de Mario “cateta” Sosa
y después todo el grupo que se juntó para despedirnos
del carnaval.
¿Se mostrará lo mejor
del repertorio de la murga?
Es una recopilación de personajes
viejos, de cuando arrancó la
murga, por ejemplo de la Vieja Doña Esperanza, lo volvemos
a tocar en parte, y a otros personajes, pero todo actualizado.
Todo actualizado al momento, donde tocamos
la parte política
y lo que sucede en el departamento y en el país. Más
bien es una crítica, un repertorio a nivel nacional.
¿Ya está todo
definido para la despedida de los escenarios?
La semana pasada mantuvimos una entrevista
con el Intendente, donde compaginamos el calendario de lo que
vamos a hacer acá en
nuestro departamento y después vamos a participar del
Campeonato Nacional de Murgas, que es único en el país,
en este año, en Mercedes, ya que se formó una comisión
en el 2008 para organizar un festival de murga a nivel nacional
por departamento.
Este año le toca a Mercedes, creo que para el año
que viene le toca a San José y dentro de dos años
le toca a Maldonado.
La expectativa nuestra es desde que salimos,
desde 1990 era mostrarnos en nuestro pueblo, pero lamentablemente
como no se hicieron más concursos, se dejó todo lo que era
el Estadio de Básquetbol (Artigas). Entonces al no hacerse
más concursos se ha perdido toda la expectativa de lo
que era la murga.
Ojalá que en los próximos años
se pueda lograr todo eso y tener cinco o seis murgas como tuvimos
antiguamente.
Un tema pendiente, entonces ¿creación
de una futura escuela?
Claro, ya se probó, se viene probando desde hace dos
años. Hemos tenido el apoyo de la Intendencia para hacer
taller de murga, que alcanzamos hasta veintidós, veinticinco
chiquilines a incorporarse. Fueron al Teatro de Verano en Montevideo
a ver murgas jóvenes.
Tuvimos el apoyo de los chiquilines, que
a veces no saben qué hacer,
no saben en qué van a gastar su tiempo.
Una lástima que eso se pierda, ojalá se
siga y se pueda mantener eso y que la juventud verdaderamente
valore lo que es nuestro carnaval.
¿Cuál es el mensaje para el público
que ha seguido a “Aquí está la que faltaba” durante
estos veinte años?
“Aquí está la que faltaba” este año tampoco
va a defraudar, siempre tratamos de salir lo mejor posible, a
veces no salen las cosas como uno las piensa, pero es una murga
que siempre salió a brindar un espectáculo.
Ojalá que este año, por lo que tenemos conversado
el público pueda ver la murga, porque el año pasado
tuvimos un repertorio muy bueno escrito por Leonardo Preziozi,
quien le escribe a murgas de Montevideo, y lamentablemente en
nuestro departamento no cantamos ninguna vez.
Este año esperemos que se pueda dar y que podamos mostrar
el espectáculo para que la gente vea el trabajo que hace
la murga, porque la murga nuestra no es para desfilar, es una
murga para actuar en un escenario.
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